2019-09-11

Los niños, la tecnología, la evidencia científica y la información interesada.

Niño con teléfono
Otro interesante artículo que no verán en sus medios de comunicación favoritos poniendo en duda el mantra anti-pantallas para nuestros niños y juventud: We’re told that too much screen time hurts our kids. Where’s the evidence?.

Dice que el miedo a lo digital y su potencial de causarnos daño ha sido abundante en estos años. Es fácil escuchar y leer sobre los presuntos males que nos van a suceder.


Fears that the digital world is harmful have proliferated for years. Narratives about smartphones, social media or video games causing mental health problems are especially popular. Rarely a month goes by without former tech luminaries turning on their creation, or the launch of a book cataloguing the negative or addictive impacts of digital technologies.


Sin embargo, dice, en un mundo donde tenemos tantos problemas ecológicos, de polarización y de brecha entre los más pudientes y los menos, igual deberíamos preocuparnos más de otras cosas.


However, in a world witnessing ecological destruction, political polarisation and growing social divides, should fears about technology really occupy the limited space in the forefront of our minds? Concerns about smartphones might fade away in the coming decade, just as anxieties about video arcades, Dungeons & Dragons and Elvis’s hips did in previous generations.


Todo el mundo parece olvidar cuando se hablan de estas cosas que hay todo un mercado de 'desintoxicación', libros que vender que compiten con estas alternativas de ocupación del tiempo de la gente, ....


Unfortunately, the accelerating and highly lucrative hyperbole – of course, there are books to sell, detox clinics to market, speaking tours to book – has left us no closer to an answer to the key questions.


Parece que los 'estudios' que apoyan esos problemas de la juventud por su 'adicción' a las pantallas son bastante poco fiables y, en algunos casos, lo que se hace es seleccionar partes que coincidirían con nuestro deseo de que eso sea malo


These problems are well known to scientists working on the topic, but many commentators don’t know – or don’t care – that they are cherry-picking from an evidence base riddled with errors. What’s more, sitting in on the psychiatry conference in London, you’d have had no way of knowing this is shoddy science.


Parece que, mirando los resultados, las afecciones resultan ser mínimas (y hasta despreciables).


But – and this is key – it’s not an exaggeration to say that these effects were minuscule by the standards of science and trivial if you want to inform personal parenting decisions. Our results indicated that 99.6% of the variability in adolescent girls’ satisfaction with life had nothing to do with how much they used social media.


Así que, si hay algún efecto negativo o perverso, habrá que conocerlo pero hasta ahora hay poca (o ninguna) evidencia de ello.

Cuando volvamos a ver una noticia de este tipo sigue (y seguirá) siendo relevante la vieja pregunta qui prodest (¿a quién beneficia?) y entender e interpretar el alarmismo desde esa perspectiva.

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2019-09-11 18:29 | 0 Comentarios | In English, please | En PDF | Para enlazar # |
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